· · · Clase
Nº5 · Lunes
17 Septiembre 2012
Hola!
Continuaremos
en esta clase con el texto de Marcondes Filho, “Para entender la comunicación”.
Recuerden que habíamos diferenciado, junto con el autor, dos tipos de
comunicación:
•
Aquella que es transformadora,
cuando se deja espacio para recibir al otro y a su misterio
•
Y confirmadora cuando busco conocer,
aprehender, domesticar al otro.
Analizaremos
estas tipologías en relación al siguiente corto: Balance, ganador de un premio Oscar en
el año 1989, y realizado por los hermanos Wolfgang and Christoph Lauenstein de
Alemania.
Deberán
contestar en el comentario: ¿En qué situaciones del corto se da una
comunicación transformadora y en cual confirmadora? Justificar cada situación
utilizando los conceptos del autor.
Observamos comunicación transformadora en el corto al principio del mismo.
ResponderEliminarCuando cada personaje está abierto a los demás. Cuando no depende de sí mismo, sino que el balance es mantenido por todos. Cuando las certezas personales desaparecen, para abrir camino a la inseguridad que representa confiar en el otro, ahí es cuando las cosas funcionan correctamente.
En cambio, cuando convertimos al otro en un obstáculo, en una amenaza y no en una posibilidad de transformación, de crecimiento, ahí es cuando observamos comunicación confirmadora. En el corto se ve representado a partir del momento en que entra en juego la caja.
Es decir, dejamos de ver al otro como posibilidad y empezamos a verlo como enemigo. Pasamos de la inseguridad que genera no depender de nosotros, a la certeza de querer dominarlo, superarlo e incluso eliminarlo.
Esa es la paradoja de la comunicación.
Recién en el momento en que nos despojemos de nosotros mismos, de nuestros presupuestos, que nos abramos a la comunicación con el otro, que salgamos a su encuentro abiertos a cualquier cosa, permitiendo al otro ponernos en jaque, recién en esa inseguridad de lo desconocido, es cuando hay comunicación. Por más que vayamos al encuentro del otro con las mejores intenciones, si no nos liberamos de nuestros presupuestos, de nuestras ansias de "domesticar y neutralizar" al otro, jamás habrá verdadera comunicación, y por lo tanto, verdadero encuentro.
Agustín